Trazabilidad animal: por qué una identificación fiable se ha convertido en una cuestión estratégica

Identificar a un animal no consiste simplemente en asignarle un número.
Detrás de cada marca visual, marca electrónica o transpondedor se encuentra un elemento esencial de la cadena de trazabilidad: permitir vincular a un animal con su origen, sus desplazamientos y la información necesaria para su seguimiento.

Este requisito afecta a los ganaderos, pero también a las organizaciones ganaderas, las cooperativas, las administraciones, los veterinarios y los distribuidores que participan a diario en el funcionamiento de esta cadena.

 

La identificación, primer eslabón de la trazabilidad

Un dato solo puede aprovecharse correctamente si el animal al que corresponde está identificado de forma fiable.
Cuando una marca se vuelve ilegible, se pierde o la información se asocia erróneamente, la calidad de todo el conjunto de datos puede verse afectada.

Por lo tanto, una identificación eficaz debe combinar:
● permanencia del identificador;
● legibilidad;
● unicidad del identificador;
● compatibilidad con los sistemas utilizados;
● facilidad de colocación y lectura;
● conformidad con los requisitos del territorio en cuestión.

 

La normativa europea se basa precisamente en esta lógica.

Los sistemas de identificación y registro se aplican, en particular, a los bovinos, ovinos, caprinos, porcinos, équidos, camélidos y cérvidos, y permiten a las autoridades rastrear rápidamente a los animales y sus desplazamientos cuando es necesaria una intervención sanitaria.

 

¿Por qué es especialmente importante la trazabilidad durante una crisis sanitaria?

Cuando se detecta una enfermedad transmisible, resulta fundamental determinar rápidamente
:
● el origen de los animales afectados;
● sus desplazamientos;
● las explotaciones con las que han estado en contacto;
● su posible destino.

En el caso del ganado vacuno, la Comisión Europea recuerda que la trazabilidad se basa en una identificación correcta, el intercambio de información y la llevanza de registros.
Una etiqueta de identificación es, por tanto, un dispositivo relativamente sencillo que forma parte de un
sistema mucho más amplio.

 

Identificación visual y electrónica: dos niveles complementarios

La lectura visual permite al usuario identificar el contenido de forma inmediata.
La tecnología RFID añade una lectura automatizada que permite recuperar rápidamente un número electrónico y transmitirlo a un lector o a un sistema informático.
Por lo tanto, no se trata necesariamente de elegir entre una u otra.

Dependiendo de la especie, la normativa y los usos, ambas tecnologías pueden funcionar conjuntamente para conservar tanto una información legible para el ser humano como una identificación que puedan procesar los equipos digitales.
La fiabilidad del material se convierte en una cuestión de calidad de los datos.
En una cadena de trazabilidad, las prestaciones mecánicas de una etiqueta no deben considerarse al margen de los datos que transporta.

Una mayor retención significa menos sustituciones.
Una mejor legibilidad reduce el riesgo de lecturas erróneas.
Una buena compatibilidad RFID evita problemas entre los equipos.
Una colocación adecuada contribuye a que el dispositivo se mantenga correctamente en el animal.
Esto explica por qué la elección del fabricante nunca debería basarse únicamente en el precio unitario de la marca de identificación.

 

Una responsabilidad compartida entre fabricantes y profesionales

Un sistema fiable también requiere:
● productos adecuados;
● documentación clara;
● accesorios compatibles;
● personal cualificado;
● procedimientos coherentes;
● un suministro regular.

Por lo tanto, el fabricante interviene en una fase previa a la trazabilidad.
Debe ser capaz de ayudar al distribuidor o a la organización a seleccionar el
material y a adaptarlo a las realidades del mercado.

 

ARDES: experiencia francesa en identificación de animales

Desde 1964, ARDES desarrolla en Saint-Chef soluciones de identificación animal, tanto visual como electrónica, destinadas a los profesionales de la ganadería y la salud animal.

La gama incluye, entre otros productos, anillas de identificación visual, anillas RFID, lectores electrónicos, microchips implantables y los accesorios necesarios para su uso.
El objetivo es ofrecer mucho más que un simple identificador: una solución de identificación adaptada al animal, al territorio y a las prácticas del profesional.
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mercado?

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